2 noviembre, 2017 Nstro.Lab

Nstro.Lab huele a café con MyCoffeeBox

Comenzar un día de trabajo productivo acompañadx de una aromática taza de café recién hecho es lo máximo. En Nstro.Lab tenemos un espacio para vivir cada día esta experiencia. Se trata de MyCoffeeBox, un distribuidor de café orgánico originario de Chiapas.

Aquí siempre encontrarás café fresco, porque se mantiene en movimiento constante por la venta digital y tienda física. Desde el momento que entras se vive una experiencia única: oler, ver, probar y seleccionar uno de los 15 cafés que tienen en presentación, todos originarios de las comunidades chiapanecas.

Pero, ¿cómo surgió MyCoffeeBox?

Vámonos a hace algunos años, cuando Luis Miguel Coutiño fue seleccionado para participar en el Startup Weekend de Chiapas, se trataba de un fin de semana para crear una empresa desde cero con un plan de negocio bien establecido.

“Nos pidieron desarrollar algo para resolver una situación local y con enfoque global. Pero en ese momento no tenía alguna idea en mente, y de un momento a otro se me prendió el foco”, nos cuenta Luis Miguel.

Berenice Ruiz -su compañera de vida y negocio- trabajó durante mucho tiempo con instancias gubernamentales y productores de café en diversas comunidades del estado. En su experiencia se daba cuenta que el café de estos lugares no llegaba muy lejos y además estaba mal pagado.

Entonces, durante ese fin de semana Luis Miguel ideó un plan para crear un club de café a domicilio vía Internet, que beneficiaría a todas estas comunidades cafetaleras.

“Pensé, si en todos lados hay clubs de vino y té, ¿por qué no hay de café?”.

La finalidad de este club era enviar cada mes uno de los tipos de café a lxs clientxs para que conocieran más. Además era la oportunidad perfecta para apoyar a productorxs de Chiapas, comercializando cafés de altura, calidad, orgánicos, y lo más importante, de comercio justo.

Durante 54 horas de trabajo continuo se creó el nombre, la idea de negocio, el plan, e incluso el sitio web para comenzar a comercializar este producto, gracias al apoyo del hermano de Bere.

“Lanzamos el landing page a las seis de la mañana con una simple pregunta: Si te gustaría recibir cada mes café orgánico de Chiapas a tu domicilio, pon tu correo aquí”, indicó Luis.

A pesar de ser una fantástica idea, requerían validar el negocio con algunas suscripciones. Pero lo que cambió todo el rumbo fue la llamada de un inversionista interesado, lo que se convirtió en una motivación para desarrollar el prototipo de tienda en línea; después de bastante esfuerzo obtuvieron cuatro inscriptores, incluso, uno de ellos aún es su cliente y muy frecuente por cierto.

Afortunadamente y tras todo su entusiasmo ganaron el primer lugar. Su recompensa: crear una empresa y ponerla en forma.

Le nombraron MyCoffeeBox, una forma práctica para que más personas en todo el mundo los encontraran por Internet (su principal canal de distribución). La idea fue generar toda una experiencia cuando lxs clientxs reciben el café; con un empaque atractivo, “que se sintiera como un regalo de Navidad”, con otros artículos originarios de Chiapas incluidos.

La aventura de emprender

“Como a los dos meses del Startup Weekend, nos contactó Santiago Zavala de 500 Startups México para invitarnos a una convocatoria de aceleramiento para empresas de reciente creación”.

“En un mes ya estábamos en la Ciudad de México; renunciamos a nuestros trabajos, dejamos todo y nos lanzamos a esta nueva aventura”, relatan.

Señalan esos meses como de nutrición para el proyecto y para ellos, pues conocieron a muchas personas que los apoyaron con nuevas ideas para mejorar la marca, procesos y otros aspectos.

Después de terminar este programa, regresaron a Chiapas en búsqueda del afamado punto de equilibrio, y acompañados de incertidumbre por lo que les deparaba el destino. Sin embargo, un día algo mágico pasó: “nos llamaron por parte del programa Posible, en el que participamos durante la primera generación. La llamada fue para invitarnos a ser parte de la publicidad nacional de este programa; no lo pudimos dejar pasar”, comentan.

Así continuaron apostando a este negocio, atravesando varias etapas, hasta llegar al punto de equilibrio.

El salto a la venta presencial

Después de estar varios meses trabajando muy bien en la parte digital, decidieron llevar el café a la venta presencial. Y a pesar que no tenían conocimiento sobre esta área, hicieron ejercicios de prueba y error para formalizarlo, aunque señalan que continúan aprendiendo cada día cómo hacer las cosas mejor.

“Creamos una caja gigante, la pusimos en medio de la plaza y así comenzó nuestro primer expendio. Un modelo diferente de poner las cosas offline”, señala Luis.

Tras el éxito de la venta en físico, un día vino a la mente de ambos la idea de emprender un expendio en Monterrey. Después de una guerrera búsqueda que duró un largo tiempo finalmente llegaron a Nstro.Lab.

Bere comenta: “el tiempo es fundamental, todo llega en su momento, no se debe forzar nada. Estar en este espacio colaborativo nos ha abierto la visión. Existe una convivencia única y se siente una energía maravillosa”.

Nuevos caminos y metas

Principalmente, nos comentaron que desean generar nuevas alianzas en Nstro.Lab, conectar con otrxs emprendedorxs y continuar creando más fórmulas de éxito.

Así mismo, buscan continuar con el impacto social en las comunidades de Chiapas con las que colaboran y seguir visibilizando su labor, pues en ocasiones no se tiene la idea ni siquiera de dónde viene el café. Ellos lo resolvieron mostrando la información y nombre de la zona de dónde nace cada café.

Bere añade “tenemos la necesidad de seguir informando y formando la esencia del café en nuestros consumidorxs. Transmitir el sentido del café, esto es muy importante, ser más exigente y saber distinguir el tipo de café que más te gusta”.

Recuerda que cada bolsa que adquieres en MyCoffeeBox impacta directamente en una familia de Chiapas. Te invitamos a disfrutar de un buen café en nuestras instalaciones o visita: www.mycoffeebox.com