Si no lo escribes, nadie podrá contarlo. Si no lo haces, nadie podrá inspirarse.

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Freestyle blog

Cómo emprender desde el Ikigai

Cuando emprendemos solemos hacerlo basándonos en algo que aprendimos a hacer y que puede monetizarse, pero no siempre esto significa que ello pueda llenar otros aspectos de nuestra vida.

La gente de Okinawa suele hablar de una «razón para levantarse por la mañana» o aquello que nos mantiene vivos y felices de hacer lo que hacemos. Esto es el Ikigai, cuya traducción viene a ser «propósito de vida» y que se usa como herramienta para entender qué es aquello desde lo cual puede erigirse una misión que funja de profesión y para la cual se tiene vocación y pasión. Para encontrarlo, de forma introspectiva se busca algo que cumpla con las siguientes cuatro condiciones:

  • Algo que amemos.
  • Algo que el mundo necesite.
  • Algo en lo que seamos buenos.
  • Algo por lo cual seamos remunerados.

Se busca que se cumplan las cuatro condiciones para que no falte satisfacción, utilidad, riqueza o certeza respecto a lo que se hace. La carencia de alguna de estas condiciones deviene en impedimentos motivacionales para nuestra meta, que si bien, pudiese ser dominada con disciplina, puede dejarnos insatisfechos al no sentir que nuestra labor sea útil, bien remunerada, bien apreciada o con un futuro incierto.

Ésta actividad que cumple los requisitos puede nombrarse a través de un verbo, por ejemplo «deleitar» o «inspirar» que vendría a ser la verdad fundamental que nos da el gusto de la vida y de hacer lo que hacemos. Y a través de ello, en función de las cuatro condiciones comenzar a emprender.

Hay quienes ya emprenden siendo conscientes de estos factores, hay quienes son conscientes parcialmente de ellos y también los hay quienes sólo cumplen algunas de las cuatro condiciones en su labor; sin embargo, si eres parcialmente consciente de estas condiciones, el conocer tu Ikigai te permitirá tomar decisiones más fácilmente y actuar con propósito. Por otro lado, si en tu emprendimiento careces de algunas de las condiciones, y te has encontrado en dificultades que te hacen sentir frustrado o incompleto, buscar tu Ikigai es una buena manera de balancear aquello que haces para vivir y para los demás.

¿Y tú conoces tu Ikigai? Esperamos que este pequeño artículo te ayude a encontrar motivación o nuevos aspectos en tu emprendimiento que le brinden un mejor balance para el futuro.

Texto por Mauro Olivares. Fotos por Content Pixie, Charles Deluvio y Brooke Cagle.

4 ideas para ayudarte a trabajar en un día difícil

No importa si tenemos un trabajo simple, repetitivo o altamente creativo, hay días que se vuelven un poco más difíciles de sobrellevar por causas tan diversas que a veces nos estancamos un poco y el conjunto de pequeños sufrimientos no nos permiten avanzar a través de nuestro día de manera adecuada. Por eso, en esta entrada te traemos algunas ideas que te pueden ayudar a manejar mejor esos días.

Recuerda que todo es temporal. Desde el concepto más vago o profundo que le demos a la temporalidad, podemos asumir que los eventos que nos circundan son pasajeros. Puede que ahora batalles, pero eventualmente, todo volverá a ser regular. Se paciente y acepta el momento, después de todo, ya has superado momentos difíciles anteriormente y vas a poder hacerlo de nuevo.

La perspectiva. Las cosas trabajan en función de otras cosas. Entonces, es preferible tomar lo bueno del obstáculo que se nos presenta. Puede que sea un día malo en función de algo que queríamos lograr, pero, a final de cuentas, es malo porque nosotros decidimos llamarlo de esa manera. De la misma forma, podemos tomar ese día y declararle bueno en función de otra meta: ¿En que te puede beneficiar esta situación?

Analiza y suelta. Detente un momento, toma un respiro y piensa en el motivo de tu malestar. ¿Es realmente tan malo como lo pensaste originalmente? A veces, cosas pequeñas como derramar el café o un malentendido pueden nublarnos la vista, pero, esas cosas no cambian quienes somos ni nuestra habilidad de ejercer nuestras labores.

Carpe Diem. Aunque descansar es bueno para aliviarte y limpiar tu mente, actuar, cuando más apatía se tiene, puede ser altamente poderoso. Hay cosas que pueden solucionarse y cosas sobre las que no tenemos control. Aceptar esta simple verdad, nos ayuda a capitalizar el momento y tomar la responsabilidad de seguir adelante. A final de cuentas, solo nosotrxs mismxs podemos hacernos responsables de nuestra propia felicidad y productividad.

Ten presente que en la dificultad se forja el carácter, y estar fuera de nuestra zona de confort siempre nos ayuda a mejorar nuestras habilidades y crecer. Esperamos que esta reflexión te sea útil en momentos de dificultad y te ayude a salir avante. ¡Ánimo!

Texto por Mauro Olivares. Fotos por Tom Pumford, The Creative Exchange y Bruce Mars.

6 puntos para mejorar tu Active Listening

Aunque a veces escuchamos por diversión, siempre que escuchamos lo hacemos para obtener información, entender y aprender algo. Al hablar con nuestrxs clientes, les escuchamos para saber que necesitan y como poder brindarles un mejor servicio. Pero al usar esta habilidad en coversaciones más allá de los negocios, podemos mejorar la calidad de nuestras relaciones, encontrar mejores acuerdos y evadir malentendidos.

En la entrada anterior incluimos el active listening o escucha activa dentro de las 3 E del servicio al cliente, pero hoy profundizaremos en ella dada la importancia que tiene en nuestra comunicación. A continuación encontrarás algunos tips para mejorar la forma en que escuchas.

Distracciones. Hablar con alguien es dedicarle tiempo y poner atención a aquello que se nos dice, es respetar el tiempo de quienes hablan con nosotros. Cuando la otra persona se da cuenta que no te interesa escuchar, va a perder el interés de comunicarse contigo. A nadie le gusta ser rechazado, entonces guarda tu celular y deja de pensar en lo que vas a hacer más tarde. Mira a la persona con la que hablas, mantente presente y pon atención.

Asentimiento. A veces las personas tienden a sentirse inseguros y mostrarse reacios a hablar si no se les afirma que se les escucha o que se entiende la importancia de su mensaje. Evade minimizar o invalidar lo que se te dice arbitrariamente. Puedes validar la comunicación usando tu lenguaje corporal o a través de afirmaciones verbales como »sí, entiendo» o »claro».

Interrupciones. Para poder recibir un mensaje completo, tienes que dejar que te lo entreguen por completo. Concede el tiempo para que la otra persona hable y respeta su turno aunque te opongas a su discurso o quieras comentar algo relativo a la charla.

Empatía. Nuestras emociones pueden meterse en lo que hacemos y todos las controlamos en diferentes niveles. Hay que ponernos en los zapatos de la otra persona y tratar de entender por qué dice lo que dice o por qué te está pidiendo cierta cosa. Hay que dejar de asumir sin conocer, a nadie le gusta sentirse juzgado. Esto aplica también para gente con ideologías diferentes.

Preguntas. Si hay algo que no entiendes, no lo omitas, pregunta. Entre más preguntes, más sabrás, y entre más sepas es más probable que entiendas el mensaje.

Reformulaciones. Después de que la otra persona ha terminado de hablar, va a esperar a recibir un feedback de tu parte para comprobar que la comunicación fue exitosa. Una herramienta para asegurarse de que se ha entendido el mensaje es reformular lo que se nos ha dicho. Esto puede hacerse a través de síntesis parciales, paráfrasis o un listado de conclusiones.

¿Qué opinas? ¿Escuchas activamente con regularidad? Esperamos que estos puntos te ayuden a mejorar la forma en que escuchas a los demás y tomar ventaja de ello. El conocimiento es poder y en definitiva, conocer bien lo que se nos dice nos puede traer nuevas oportunidades.

Texto por Mauro Olivares. Fotos por CoWomen, Les Anderson, Daiga Ellaby y WocinTech.

Las 3 E para un buen servicio al cliente

Nuestrxs clientes son la razón por la que estamos aquí, aunque a veces puede haber problemas en la comunicación, es importante saber solventarlos y poder llegar a buenos acuerdos. A continuación te listamos una serie de ideas para que puedas tener mejores diálogos.

Escucha activa. Una parte fundamental de la comunicación es saber escuchar. Deja las distracciones de lado y pon atención a lo que tu cliente te dice. Busca entender qué es lo que pide, por qué y qué espera al obtenerlo. Una forma fácil de concretar esto, es parafrasear lo que tu cliente te dice como respuesta, para verificar que estén en el mismo canal.

Empatía. Todos percibimos las cosas de forma diferente y podemos sentirnos de diferentes formas frente a un mismo. Si tu cliente está molestx, recuerda que no es algo personal y que puede estar lidiando con alguna otra cosa en su interior. Además de escucharle, ponte en sus zapatos.

Evade decir no. A veces nos piden cosas difíciles, pero siempre hay maneras de solucionar los problemas, muchas veces de forma poco convencional y en algunas otras, las soluciones se vuelven parciales por lineamientos del producto o servicio que ofreces. No tengas miedo de ser flexible, y trata de satisfacer a tu cliente en la medida de lo posible, sin dejar de lado tus valores o principios.

Además de beneficiar la relación con tus clientes, también puedes aplicar esto a tus relaciones interpersonales. Esperamos que estos tips te ayuden a tener interacciones más saludables y benéficas.

Texto por Mauro Olivares, fotos por Linkedin Sales Navigator, Mimi Thian y Chris Liverani.

7 ideas para ayudarte a conseguir tus metas

Para alcanzar el éxito se necesita ser constante pero a veces, diferentes factores pueden mermar nuestra disciplina. A continuación te compartimos una lista de ideas que pueden ayudarte a mantenerte firme cumpliendo tus metas.

Conceptualiza. Primero que nada, debes saber que quieres hacer. Define aquello que quieres hacer, por qué quieres hacerlo, como quieres hacerlo, qué necesitas para hacerlo y cuando quieres hacerlo. Saber bien lo que harás te permitirá actuar con propósito.

Se realista. Sin desestimar tu capacidad, considera en la medida de tus facultades, plazos y metas razonables. Tratar de hacer más de lo que podemos, puede desalentarnos, en especial al no conseguir lo que buscamos.

Divide. Sabiendo qué harás, podrás comenzar a dividir tus acciones. Divide tu camino en las acciones que requieres hacer para alcanzar tu meta y distribúyelas sobre el tiempo. Con base al tiempo que tomen tus actividades, desarrolla rutinas de revisión para medir tu avance. Saber cuánto has avanzado en cuánto al plazo establecido, te ayudará a ver si estás haciendo las cosas bien o necesitas cambiar algo.

Principio de Paretto. Habiendo decidido tu curso de acción, piensa, que acción requerirá el 20% de tu esfuerzo, que te permitirá avanzar el 80% sin problema. Esto te ayudará navegar más suavemente entre tu to-do list.

Prioriza. Si tus actividades se van acumulando, tendrás que decidir aquello que realmente necesitas hacer. Puedes entonces discernir, que tiene que hacerse ya, que es importante y se puede hacer después pero tiene que cumplirse y qué puede desecharse. La matriz de Eisenhower es una buena herramienta para esto.

No rompas la cadena. Si estás a punto de saltarte algún actividad necesaria para tu meta, recuerda cuanto has avanzado, en cuanto tiempo. ¿Realmente quieres volver a empezar? Ver el camino recorrido hará más difícil que abandones tu labor.

Mantén tus ideales cerca. Recordar porque haces lo que haces te dará la fuerza para seguir avanzando. Puedes hacer recordatorios de esto en tus alarmas para despertar, algún adorno en tu entorno o incluso celebrar lo que haces una vez por semana.

Esperamos que esta pequeña lista te sirva de ayuda. Confía en ti y recuerda que sólo tú puedes cumplir tus propias metas, nadie más las hará por ti. ¡Animo!

Texto por Mauro Olivares

Fotos por Scott Graham, Kelly Sikkema y Austin Chan.

Cómo ser más productivo a través del mindfulness

Navega entre las distracciones

En estos tiempos en que estamos saturadxs de información y expectativas, a veces unx se pierde. El mar de la recompensa rápida inunda nuestros pulmones, y cuando apenas salimos a flote, esa adicción dopamínica nos trae de vuelta a la dispersión y la confusión de ideas y pensamientos mientras nadamos entre memes, pendientes, anhelos y labores. Habiendo un sin fin de cosas que pueden ocupar nuestra mente, más precisamente a la hora de ponerla a trabajar, me puse a pensar que así como unx disfruta los momentos de entretenimiento, debe disfrutar lo bello de la labor. Vivir el momento. Volverse consciente del presente mientras se trabaja y no hacerlo sólo de manera automática.

Me ha sucedido innumerables veces, por ejemplo cuando tengo que sentarme a escribir, que todo aquello que no tiene nada que ver con lo que quiero expresar, visita mi mente. ¿Habrá que concentrarse en correr esas visiones? Más bien diría yo, habría que habría desconcentrarse de aquello. Mi práctica habitual es cerrar los ojos, hacer un check de mi postura, respirar más lento y tratar de sólo prestar atención a esas tres actividades. Después de unos minutos, noto como he incrementado mi conexión hacia el presente y todo comienza a fluir mejor.


Asertividad y orden. La neutralidad emocional que permite este estado de flujo, me ha ayudado a tomar mejores decisiones y a interactuar de manera más genuina con mis compañeros o clientes. Antes, cuando ajustaba seguros automovilísticos, mi día se llenaba de accidentes por investigar y clientes llamando constantemente para verificar el estado de su caso. Generalmente, el estrés se asomaba, puesto que las investigaciones a veces requerían una cantidad de tiempo o información, que los clientes no estaban completamente dispuestos a brindar, dada la urgencia que tenían de usar su vehículo. Entonces, la capacidad de poder neutralizar respuestas emocionales inadecuadas frente a la frustración me permitió prevalecer a la hora de negociar con ellos, volviéndome capaz de ser objetivo, claro y conciso. Además, a la hora de planear mis investigaciones, el rodearme sólo de información y pensamientos relativos a mis tareas, me permitía visualizar mejor el orden y la importancia de las cosas que tenía que descubrir, y por ende facilitaba mi comprensión de las causas de aquellos accidentes.

Precisión. Al aligerar la mente le doy más espacio a los pensamientos relativos a lo que hago y comienzo a disfrutar. Me gusta, que cuando pongo atención, puedo sentir los olores y las texturas, entonces me inspiro para crear más. Además, tener esta sensación etérea y la conciencia que genera, permite que ejecute tales labores con mejor técnica.


Aprendizaje. Otra tarea que me gustaría traer a la mesa, es la del aprendizaje, que cómo ya sabemos se beneficia de la atención que se le brinde. El hecho de encontrarse inmerso en el presente, en mi experiencia, facilita la evocación de lo experimentado para su recreación futura, favoreciendo la mejora continua de la tarea por aprender o el uso práctico del conocimiento.

Siendo que el mindfulness es una práctica que puede llevarse a cabo en casi cualquier lugar, les hago invitación para que lo prueben y vean también como pueden disfrutar hasta de los pormenores de su trabajo.


Fotos por Hannah Olinger, Tra Nguyen y Mikayla Mallek

Texto por Mauro Olivares

5 Emociones Positivas

¿Has analizado cómo te sientes últimamente? El cambio repentino de planes ha sido en definitiva un detonante de muchas cuestiones emocionales.

Por lo general, no tenemos una educación emocional que nos permita comprendernos a nosotros mismos, y ahí es donde muchas cosas salen a relucir. Como no sabemos manejar nuestras emociones, muchas veces tienden a irse por el “lado oscuro”, esto es, no hay equilibrio. Es importante reconocer que somos seres humanos y podemos sentir alegría, miedo, dolor, angustia, esperanza y ansiedad, etc.

Últimamente en las noticias, reluce lo negativo, mucho odio, muchos reproches, mucha frustración y desesperación y en cambio las emociones positivas vividas en esta pandemia no suelen llamar tanto la atención. Ya que las otras suelen tener repercusiones más lamentables y tristes.

En este caso, quiero ahondar en las emociones positivas que he visto han estado manifestándose, casi al mismo tiempo que las otras, aunque no siempre con el mismo peso:

Empatía. Muchas personas estamos conscientes de que todo el mundo está viviendo una situación complicada y cada quien está aportando al menos un poco de comprensión hacia las personas que han tenido que seguir exponiéndose día a día por ser esenciales, o bien hacia nuestra misma familia, amistades o compañeros de trabajo que en cierto modo, sabemos cómo se sienten.

Esperanza. Sabemos que tarde o temprano esto pasará, y estamos buscando nuevas soluciones que permitan continuar con nuestras vidas. 

Solidaridad. Estamos viendo que  hay mucha necesidad de todo tipo, y la sociedad estamos respondiendo mediante apoyos y otras acciones de buena voluntad hacia las personas más vulnerables. Estamos demostrando nuestra humanidad.

Fortaleza. Nos estamos dando cuenta de lo que somos capaces, tanto de soportar como de hacer. Esta prueba ha hecho que nos reinventemos, y eso en definitiva, tiene que ver con fortaleza y valentía.

Compasión. Nos duele lo que pasa a nuestros semejantes, las injusticias sin respuesta, las muertes innecesarias, el sufrimiento de los que menos tienen, la violencia desenfrenada. 

A pesar de todo el miedo que estamos viviendo, se está viendo también mucho la parte humana, estamos demostrando nuestra naturaleza, la mayoría de las veces de una forma bella.

Extrañamos reunirnos, abrazarnos, sabernos amados y necesitados.

El día que veamos nuestras emociones, como las aliadas que son para vivir una vida más interesante y plena, seremos humanos balanceados, en armonía con nosotros mismos y nuestros semejantes.

#emocionespositivas #saludemocional #optimismo


Fotos por Austin Kehmeier y Perry Grone.

OBJETIVOS SMART

 

OBJETIVOS SMART

¿Has oído de esta metodología?

Suele ser muy popular ya que es muy clara en la manera en la que nos propone plantear los objetivos, ya que por lo general, nos cuesta trabajo ponerlos o no tenemos claro cómo hacerlos.

La metodología SMART nos ofrece pautas a seguir que nos aseguran una correcta definición de nuestros objetivos de negocio no importa el tamaño de tu empresa. Los objetivos SMART tienen como base el direccionamiento de tus esfuerzos hacia metas concretas y, sobre todo, reales que vayan alineadas con los recursos tanto económicos, como humanos con los que cuenta actualmente tu empresa.

Uno de los principales beneficios es que hace que estos sean fáciles de entender y de medir, de tal forma que quede claro hacia dónde debes dirigir tus esfuerzos y, a su vez, sepas en qué punto te encuentras hasta el momento. Asimismo, te permitirá tomar decisiones más acertadas y realizar estrategias con un potencial de éxito mayor.

Pero, ¿qué significa SMART? (por sus siglas en inglés), se traduce literal como “Inteligente”, y cada letra tiene un propósito, aquí te explicamos lo que cada letra representa.

 

Para dejar en claro lo que te decimos, te compartimos dos ejemplos de objetivos SMART:

 

 

–  Objetivo SMART 1: Aumentar las ventas en un 20% (de $120,000 a $144,000) en los siguientes 6 meses, creando nuevos productos para clientes existentes.

S: Aumentar las ventas en un 20%

M: 20% (de $120,000 a $144,000)

A: Ofertando nuevos productos a los clientes existentes

R: (Nos ayuda a retener clientes y crecer las ventas)

T: 6 meses

 

 

–  Objetivo SMART 2: Aumentar el contenido de nuestra base de conocimiento un 20% (de 200 a 240 artículos) en 9 meses. Realizando mensualmente 4 artículos con detalles e ilustraciones.

 

S: Aumentar el contenido de la base de conocimiento un 20%

M: 20% (de 200 a 240 artículos)

A: Integrando 4 artículos completos cada mes.

R: Disminuir la fricción de nuestros clientes.

T: 9 meses

 

Y ¿tú?… ¿Alguna vez te planteaste objetivos SMART? ¿Cómo te fue? ¿Lograste cumplirlos?

 

Si quisieras leer aún más al respecto, te compartimos este link en donde viene muy bien explicada la metodología SMART.

[*] Media Source, Qué son los objetivos SMART, disponible en: https://www.mediasource.mx/blog/que-son-los-objetivos-smart

 

Año nuevo, propósitos ¿viejos?

¿Sabías que tan solo un 10% de la población cumple sus propósitos de año nuevo? 

Mientras que la mayoría en febrero los ha olvidado por completo.

Tener objetivos y aspiraciones es fundamental para las personas.

¡Pero arriba ese ánimo! Tener objetivos y aspiraciones es fundamental para las personas. Normalmente implican un cambio en nuestros hábitos, por eso es retador el cumplirlos al pie de la letra. Es aún más difícil completarlos cuando escribimos propósitos solo por coerción social y no nos detenemos a pensar que es lo que realmente queremos y para qué. Dejándonos con los fantasmas de todas las metas que no alcanzamos en años pasados.

Lo importante es aprender y volver a levantarnos. Esta vez si hacemos las cosas diferente dando un vistazo a nuestro pasado para planear las metas del futuro, puede cambiar la situación. Analizar cuáles metas repetimos constantemente nos dará una idea de cuáles ámbitos en nuestra vida aspiramos mejorar o cambiar. Es decir, si ya en varios años hemos puesto “hacer ejercicio” ó “comer saludable”, significa que nos interesa bastante hacerlo, pero no hemos encontrado la motivación adecuada para lograrlo. Entonces hay que replantear el cómo los escribimos, tal vez un, “unirme a un equipo de basketball” ya cumpla con el “hacer ejercicio” que siempre nos proponemos y un “consumir más frutas y verduras” ya cambia el “comer saludable”. La forma en la que nos expresamos al respecto marca el cómo y cuándo de la ejecución. Con esto en mente estamos listxs para escribir “nuevos viejos” propósitos. 

Paso a paso cambiamos nuestra vida.

Águila, R. en su articulo Cumplir propósitos de Año Nuevo nos da algunos consejos para abordar nuestros objetivos desde otra perspectiva y asegurarnos que esta vez nos acerquemos muchísimo más a cumplirlos. Primero, tenemos que pensar en qué significado personal tiene para nosotros determinada meta y que tan comprometidxs estamos para alcanzarla. Segundo, el objetivo debe estar escrito en positivo, la redacción de nuestras metas influye en cómo percibimos el reto. Tercero, debemos ser concretxs y darle una guía a nuestro yo del futuro para que pueda verificar nuestro avance. Esto va de la mano de ser realistas y contemplar la complejidad de nuestro objetivo final.

Una vez que hemos analizado el pasado, Cerro, J. en su artículo ¿Vale la pena hacer propósitos de año nuevo? Nos da tips muy sencillos para concretar los ajustes que hemos hecho a nuestros propósitos de este año. Primero de forma muy sencilla hagamos una lista, lo importante de esto es poder visualizarla todos los días. Asegúrate de que puedas medir cada uno de los objetivos continuamente (x semana) y que estos crezcan paulatinamente a lo largo del año. Como punto final de amarre, es buena opción comprometerse con alguien más para cumplirlos. De esta forma contaremos con motivación constante, aunque sea solo por “rendir cuentas”.

Ahora puedes redactar tus propósitos del 2020 de manera que sea el año donde te unas a ese 10% que logra cumplir todos sus propósitos. ¿No quieres hacerlo solx? Escríbenos y los hacemos contigo.

 

Referencias: 

Águila, R. del (2020, January). Cumplir propósitos de Año Nuevo. Retrieved from https://www.psonrie.com/noticias-psicologia/propositos-navidad-cumplir.

Cerro, J. del. (2019, December 29). ¿Vale la pena hacer propósitos de año nuevo? Retrieved from https://www.entrepreneur.com/article/269431.

SORORIDAD: MUJERES EMPODERANDO MUJERES

El pasado 19 de noviembre se celebró el Día Internacional de la Mujer Emprendedora y el 25 de noviembre, el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer; ambas fechas nos invitan a reflexionar sobre los temas que están en la agenda del sector público, sector privado, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil.

Aunque pareciera que los temas de violencia contra la mujer y el emprendimiento están desvinculados uno del otro, la verdad es que no es así. Es bien sabido que uno de los principales tipos de violencia que viven las mujeres en México, es la económica, por ello, promover programas que las empoderen y les permitan ser autónomas económicamente.

Una de las bases para el desarrollo de la mujer en el país, se fundamenta en la propia colaboración entre nosotras mismas, necesitamos ser más solidarias, apoyarnos mutuamente, solidarizarnos y motivar a otras para que logren alcanzar sus más grandes sueños.

La sororidad promueve justamente esto, que las mujeres empoderemos a otras mujeres, que seamos embajadoras y promotoras del poder femenino, de lo que juntas podemos lograr; si nos unimos lograremos impactar positivamente en diferentes ámbitos, en específico en el social y el económico.

El empoderamiento económico de la mujer parte de reconocer su valor propio, de conocerse a sí misma y de ser capaz de sacarle el mayor provecho a sus cualidades y aptitudes. Una mujer que se ama puede tomar las riendas de su vida, salir de círculos de violencia, puede generar sus propios ingresos y ser autónoma emocional y económicamente, tomar decisiones por sí misma.

Cuando somos empáticas con la situación que viven otras mujeres, podemos compartir nuestro testimonio de desarrollo personal y profesional, podemos impulsarlas, ser sus guías, sus mentoras. Estamos en este mundo para generar cambios, para conseguir la igualdad por la que tanto hemos luchado en los últimos años.

Para ello, debemos unirnos, creando redes y alianzas entre nosotras, porque juntas somos más creativas, más innovadoras, más productivas, más valiosas.

 

Este artículo lo escribió nuestra amiga y mentora Ariana Olvera Sandoval para retos femeninos.