Año nuevo, propósitos ¿viejos?

¿Sabías que tan solo un 10% de la población cumple sus propósitos de año nuevo? 

Mientras que la mayoría en febrero los ha olvidado por completo.

Tener objetivos y aspiraciones es fundamental para las personas.

¡Pero arriba ese ánimo! Tener objetivos y aspiraciones es fundamental para las personas. Normalmente implican un cambio en nuestros hábitos, por eso es retador el cumplirlos al pie de la letra. Es aún más difícil completarlos cuando escribimos propósitos solo por coerción social y no nos detenemos a pensar que es lo que realmente queremos y para qué. Dejándonos con los fantasmas de todas las metas que no alcanzamos en años pasados.

Lo importante es aprender y volver a levantarnos. Esta vez si hacemos las cosas diferente dando un vistazo a nuestro pasado para planear las metas del futuro, puede cambiar la situación. Analizar cuáles metas repetimos constantemente nos dará una idea de cuáles ámbitos en nuestra vida aspiramos mejorar o cambiar. Es decir, si ya en varios años hemos puesto “hacer ejercicio” ó “comer saludable”, significa que nos interesa bastante hacerlo, pero no hemos encontrado la motivación adecuada para lograrlo. Entonces hay que replantear el cómo los escribimos, tal vez un, “unirme a un equipo de basketball” ya cumpla con el “hacer ejercicio” que siempre nos proponemos y un “consumir más frutas y verduras” ya cambia el “comer saludable”. La forma en la que nos expresamos al respecto marca el cómo y cuándo de la ejecución. Con esto en mente estamos listxs para escribir “nuevos viejos” propósitos. 

Paso a paso cambiamos nuestra vida.

Águila, R. en su articulo Cumplir propósitos de Año Nuevo nos da algunos consejos para abordar nuestros objetivos desde otra perspectiva y asegurarnos que esta vez nos acerquemos muchísimo más a cumplirlos. Primero, tenemos que pensar en qué significado personal tiene para nosotros determinada meta y que tan comprometidxs estamos para alcanzarla. Segundo, el objetivo debe estar escrito en positivo, la redacción de nuestras metas influye en cómo percibimos el reto. Tercero, debemos ser concretxs y darle una guía a nuestro yo del futuro para que pueda verificar nuestro avance. Esto va de la mano de ser realistas y contemplar la complejidad de nuestro objetivo final.

Una vez que hemos analizado el pasado, Cerro, J. en su artículo ¿Vale la pena hacer propósitos de año nuevo? Nos da tips muy sencillos para concretar los ajustes que hemos hecho a nuestros propósitos de este año. Primero de forma muy sencilla hagamos una lista, lo importante de esto es poder visualizarla todos los días. Asegúrate de que puedas medir cada uno de los objetivos continuamente (x semana) y que estos crezcan paulatinamente a lo largo del año. Como punto final de amarre, es buena opción comprometerse con alguien más para cumplirlos. De esta forma contaremos con motivación constante, aunque sea solo por “rendir cuentas”.

Ahora puedes redactar tus propósitos del 2020 de manera que sea el año donde te unas a ese 10% que logra cumplir todos sus propósitos. ¿No quieres hacerlo solx? Escríbenos y los hacemos contigo.

 

Referencias: 

Águila, R. del (2020, January). Cumplir propósitos de Año Nuevo. Retrieved from https://www.psonrie.com/noticias-psicologia/propositos-navidad-cumplir.

Cerro, J. del. (2019, December 29). ¿Vale la pena hacer propósitos de año nuevo? Retrieved from https://www.entrepreneur.com/article/269431.

MANEJO DE EMOCIONES EN TU EMPRENDIMIENTO

Hace algunos años, a partir de diversas experiencias en proyectos profesionales y personales, empecé a investigar y estudiar sobre el impacto de las emociones en nuestra vida. Fue tal mi impresión al darme cuenta que, la sociedad alrededor del planeta vive en piloto automático, que la gran mayoría somos o fuimos analfabetas emocionales; que hemos recibido muy poca o nula educación sobre cómo gestionar las emociones.

Si no nos hemos permitido sentir las emociones, si no las sabemos canalizar, se tiende a responsabilizar a alguien más de lo que nos ocurre (ignorando que nosotros somos los únicos responsables) y se cae en la victimización; también ocurre que nuestro cuerpo físico responde a través de síntomas o enfermedades cuando no podemos ponerle un nombre y no dejamos fluir lo que sentimos.

A las mujeres de manera particular, les es complicado expresar realmente sus emociones, decir con objetividad y franqueza cómo se sienten.  Y créanme que en la medida que aprendemos a identificar las emociones, dejamos que se manifiesten y sepamos su causa, en esa medida tanto las emociones “buenas” (alegría por ejemplo) como las “malas” (enojo, desesperanza, por ejemplo) durarán el tiempo que nosotras les permitamos estar.

Cuando asumimos el liderazgo emocional de nuestras vidas, podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos de manera consciente, es por ello, que el camino del emprendimiento y su alineación a nuestro proyecto de vida personal se hará más sencillo y llevadero si internamente estamos fortalecidas.

Emprender porque hay una oportunidad y aprovecharla requiere celebrar los éxitos que se logren (del tamaño que sea, ¡son tus logros!) pero también requiere una gran dosis de resiliencia y ecuanimidad cuando hay fracasos, solamente así se aprende de ellos y se continúa trabajando con un ritmo estable. También se requiere dividir y diferenciar, como lo mencioné antes, el origen de determinada emoción, la tendencia a proyectar emociones como la ira, frustración, enojo, en otras personas/ambientes es alta (sobre el equipo de trabajo).

Gran parte de los emprendimientos mantienen un ciclo de vida corto, precisamente porque la inteligencia emocional de su líder impactó en los niveles organizacionales, de gestión, innovación y colaboración.

Lo importante es que ante todo, seamos responsables de nuestras propias emociones y hagamos una reflexión sobre los proyectos, oportunidades que hemos dejado ir por no haber dicho en su momento cómo nos sentíamos.

Mi recomendación es que antes de lanzarte a ser tu propia jefa, seas tu propia líder, creas en tus sueños y creas que con ellos influirás sobre otros, que busques siempre tu bienestar y equilibrio integral, y que estés consciente que cualquier emoción es pasajera; busca su causa y si no te hace sentir plena, trabaja en lo que sea necesario para integrarla y dejarla ir.

 

Este artículo lo escribió nuestra amiga y mentora Ariana Olvera Sandoval para retos femeninos.

SER, HACER, TENER – EMPODERAMIENTO DE LA MUJER Y LA IMPORTANCIA DE QUE SEAN LÍDERES DE SU APRENDIZAJE –

Actualmente el empoderamiento de la mujer es un tema que se ha llevado a distintos ámbitos y competencias; tal es el caso del ambiente económico y laboral. Un ejemplo de ello, es el modelo diseñado por la OIT (Organización Internacional del Trabajo) mejor conocido como “Modelo de Intervención para el Desarrollo Empresarial de las Mujeres”.

Este Modelo está basado en cinco pilares: 1) Financiamiento, 2) Servicios de desarrollo empresarial, 3) Acceso a mercados, 4) Entorno de negocios y 5) Empoderamiento femenino; teniendo como objetivo el empoderamiento económico de las mujeres y el crecimiento de sus empresas.

Diversos estudios y diagnósticos que se han realizado para México, en materia laboral demuestran que la participación económica femenina está por debajo de la participación masculina. El INMUJERES (Instituto Nacional de las Mujeres) publicó que para mediados de 2018, 43.7% de las mujeres de 15 años y más participaban en alguna actividad económica, y el 77.5% de los hombres pertenecientes al mismo grupo de edad.

Además de este diferencial, cabe señalar que según el índice de discriminación salarial para 2018, era necesario un aumento promedio de 5.4% en el salario que se les pagaba a las mujeres para alcanzar la equidad salarial.

 

Un reciente estudio titulado “Una ambición, dos realidades” publicado por McKinsey & Company que recaba información de 50 empresas que operan en el país y que en conjunto sus ventas anuales equivalen al 40% del PIB (Producto Interno Bruto) mexicano; señala que las mujeres están subrepresentadas en todos los niveles de la jerarquía corporativa, ganan menos y tienen menos posibilidades de ser promovidas que los hombres. Un hallazgo que llama la atención es que 9 de cada 10 mujeres y hombres quisieran convertirse en ejecutivos de alto nivel y que 3 de cada 10 mujeres creen que van a llegar a lograrlo.

 

Es precisamente en este último dato que el empoderamiento juega un papel fundamental, el significado que más me ha convencido es el que lo define como que el poder no se busca desde afuera, sino que más bien se cultiva con paciencia desde adentro. Es decir, primero hay que ser, tener claro qué queremos, cuál es nuestro plan de vida y carrera; es el poder que tenemos para crear y transformar nuestras vidas. Partiendo de ello, podemos hacer, y ¿qué es hacer?; es asumir el liderazgo de nuestras vidas, es prepararnos, es cultivar el conocimiento y adquirir las herramientas necesarias para lograr nuestras metas.

 

En el mundo globalizado y digital en el que ahora vivimos e interactuamos diariamente, existen diversas opciones  que nos permiten tener acceso ágil (en muchas ocasiones gratuito) al conocimiento e información útil para desarrollar nuevas habilidades, también existen organizaciones y espacios que ofrecen servicios de mentorías y consultorías profesionales que apoyan a la mujer emprendedora, empresaria o empleada.

 

Yo las invito a ser líderes de sus vidas, que se la crean, que crean en su valor, que sean perseverantes, que se atrevan a hacer; cerremos la brecha de género y salarial. Hagamos de México un mejor país.

 

Este artículo lo escribió nuestra amiga y mentora Ariana Olvera Sandoval para retos femeninos.