SORORIDAD: MUJERES EMPODERANDO MUJERES

El pasado 19 de noviembre se celebró el Día Internacional de la Mujer Emprendedora y el 25 de noviembre, el Día Internacional para la Eliminación de la Violencia contra la Mujer; ambas fechas nos invitan a reflexionar sobre los temas que están en la agenda del sector público, sector privado, organismos internacionales y organizaciones de la sociedad civil.

Aunque pareciera que los temas de violencia contra la mujer y el emprendimiento están desvinculados uno del otro, la verdad es que no es así. Es bien sabido que uno de los principales tipos de violencia que viven las mujeres en México, es la económica, por ello, promover programas que las empoderen y les permitan ser autónomas económicamente.

Una de las bases para el desarrollo de la mujer en el país, se fundamenta en la propia colaboración entre nosotras mismas, necesitamos ser más solidarias, apoyarnos mutuamente, solidarizarnos y motivar a otras para que logren alcanzar sus más grandes sueños.

La sororidad promueve justamente esto, que las mujeres empoderemos a otras mujeres, que seamos embajadoras y promotoras del poder femenino, de lo que juntas podemos lograr; si nos unimos lograremos impactar positivamente en diferentes ámbitos, en específico en el social y el económico.

El empoderamiento económico de la mujer parte de reconocer su valor propio, de conocerse a sí misma y de ser capaz de sacarle el mayor provecho a sus cualidades y aptitudes. Una mujer que se ama puede tomar las riendas de su vida, salir de círculos de violencia, puede generar sus propios ingresos y ser autónoma emocional y económicamente, tomar decisiones por sí misma.

Cuando somos empáticas con la situación que viven otras mujeres, podemos compartir nuestro testimonio de desarrollo personal y profesional, podemos impulsarlas, ser sus guías, sus mentoras. Estamos en este mundo para generar cambios, para conseguir la igualdad por la que tanto hemos luchado en los últimos años.

Para ello, debemos unirnos, creando redes y alianzas entre nosotras, porque juntas somos más creativas, más innovadoras, más productivas, más valiosas.

 

Este artículo lo escribió nuestra amiga y mentora Ariana Olvera Sandoval para retos femeninos.

MANEJO DE EMOCIONES EN TU EMPRENDIMIENTO

Hace algunos años, a partir de diversas experiencias en proyectos profesionales y personales, empecé a investigar y estudiar sobre el impacto de las emociones en nuestra vida. Fue tal mi impresión al darme cuenta que, la sociedad alrededor del planeta vive en piloto automático, que la gran mayoría somos o fuimos analfabetas emocionales; que hemos recibido muy poca o nula educación sobre cómo gestionar las emociones.

Si no nos hemos permitido sentir las emociones, si no las sabemos canalizar, se tiende a responsabilizar a alguien más de lo que nos ocurre (ignorando que nosotros somos los únicos responsables) y se cae en la victimización; también ocurre que nuestro cuerpo físico responde a través de síntomas o enfermedades cuando no podemos ponerle un nombre y no dejamos fluir lo que sentimos.

A las mujeres de manera particular, les es complicado expresar realmente sus emociones, decir con objetividad y franqueza cómo se sienten.  Y créanme que en la medida que aprendemos a identificar las emociones, dejamos que se manifiesten y sepamos su causa, en esa medida tanto las emociones “buenas” (alegría por ejemplo) como las “malas” (enojo, desesperanza, por ejemplo) durarán el tiempo que nosotras les permitamos estar.

Cuando asumimos el liderazgo emocional de nuestras vidas, podemos hacer cualquier cosa que nos propongamos de manera consciente, es por ello, que el camino del emprendimiento y su alineación a nuestro proyecto de vida personal se hará más sencillo y llevadero si internamente estamos fortalecidas.

Emprender porque hay una oportunidad y aprovecharla requiere celebrar los éxitos que se logren (del tamaño que sea, ¡son tus logros!) pero también requiere una gran dosis de resiliencia y ecuanimidad cuando hay fracasos, solamente así se aprende de ellos y se continúa trabajando con un ritmo estable. También se requiere dividir y diferenciar, como lo mencioné antes, el origen de determinada emoción, la tendencia a proyectar emociones como la ira, frustración, enojo, en otras personas/ambientes es alta (sobre el equipo de trabajo).

Gran parte de los emprendimientos mantienen un ciclo de vida corto, precisamente porque la inteligencia emocional de su líder impactó en los niveles organizacionales, de gestión, innovación y colaboración.

Lo importante es que ante todo, seamos responsables de nuestras propias emociones y hagamos una reflexión sobre los proyectos, oportunidades que hemos dejado ir por no haber dicho en su momento cómo nos sentíamos.

Mi recomendación es que antes de lanzarte a ser tu propia jefa, seas tu propia líder, creas en tus sueños y creas que con ellos influirás sobre otros, que busques siempre tu bienestar y equilibrio integral, y que estés consciente que cualquier emoción es pasajera; busca su causa y si no te hace sentir plena, trabaja en lo que sea necesario para integrarla y dejarla ir.

 

Este artículo lo escribió nuestra amiga y mentora Ariana Olvera Sandoval para retos femeninos.

EMPRENDER CON VISIÓN GLOBAL

Recientemente se han dado a conocer en diversos medios, los pronósticos de crecimiento para la economía mexicana, el Fondo Monetario Internacional (FMI) lo bajó de 1.6 por ciento a 0.9 por ciento para 2019 y para 2020 lo ubica en 1.9 por ciento.

Esto nos hace reflexionar sobre las distintas vías que se tienen para hacerle frente a estas cifras. Tomando en cuenta que las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (MIPYMES) generan alrededor de la mitad del Producto Interno Bruto (PIB) nacional y el 70 por ciento de los empleos formales, considero importante compartirles algunos retos a los que se enfrenta el ecosistema emprendedor y las MIPYMES en México.

En México y América Latina estamos bien calificados en el ecosistema emprendedor y las políticas públicas y universidades lo han fomentado, pero ahora tenemos un nuevo reto: crear empresas con valor agregado que usen la tecnología, que se sumen a las iniciativas sociales y públicas.

La tendencia en estos tiempos es ofrecer productos y servicios con alto contenido de innovación. La era digital ha fomentado el crecimiento de los negocios a través de los avances tecnológicos, especialmente por la comercialización de sus productos en internet.

Las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TICs) se han convertido en la base para agilizar los procesos, optimizar costos y organizar la información, transformando modelos de negocios tradicionales en compañías dinámicas que rentabilizan sus operaciones gracias a la tecnología.

Otro reto del ecosistema emprendedor está en mejorar la coordinación entre los actores para así evitar limitar su capacidad de vincularse entre sí. Y ese es un cáncer que invade al ecosistema emprendedor mexicano. Muchos de los problemas nacionales que venimos arrastrando pudieran encontrar soluciones parciales o radicales en proyectos innovadores de los emprendedores mexicanos. Pero la comunicación en diferentes niveles se complica, la gran mayoría de las iniciativas de apoyo a emprendimientos se concentra en las grandes ciudades y aún falta trabajo por hacer en las ciudades de menor tamaño donde también existe potencial y talento para emprender.

Nuestro país es un actor importante en el escenario internacional que mantiene su estrategia comercial para seguir diversificando el acceso preferencial a mercados internacionales e incrementar la participación de las MIPYMES mexicanas en las cadenas globales de valor. Una manera de salir adelante ante este panorama económico que hoy se nos presenta, es justamente fortaleciendo las redes de emprendimiento, profesionalizando y llevando a los emprendedores y microempresarios la capacitación que permita escalar los negocios y ampliar el ciclo de vida de su empresa o proyecto profesional, por medio de herramientas actuales y efectivas; facilitando el acceso al financiamiento, sabiendo que el éxito de los negocios radica principalmente en una adecuada planeación estratégica y en el uso eficiente de los recursos financieros que tiene a su alcance; y desarrollando el comercio digital para lograr la internacionalización de las MIPYMES. A través de la digitalización, los negocios pueden aumentar su productividad al obtener acceso a nuevos mercados de comercio electrónico y comunicarse más fácilmente con compradores, clientes y proveedores.

Yo los invito, a todos los hombres y mujeres de este país, a que como mencioné en mi publicación anterior, nos concentremos en crear, colaborar y pensar en grande, que nos preparemos e informemos (con toda seguridad les puedo decir que existen múltiples iniciativas, instrumentos y programas que fomentan el desarrollo empresarial que los pueden apoyar) para desarrollar nuestra actividad productiva; que busquemos las oportunidades a nivel nacional y global.

Este artículo lo escribió nuestra amiga y mentora Ariana Olvera Sandoval para retos femeninos.