El valor de la mentoría

Indudablemente, en algún momento de nuestra vida, necesitaremos un mentor o mentora, puesto que hay muchísima gente ahí afuera súper preparada y con una experiencia exquisita que vale la pena conocer, además de que no lo sabemos todo y es en verdad muy enriquecedora, la mentoría.

Ahora bien, tú estás haciendo todo increíble, te va excelente en tu negocio, tienes muy buenas ideas, el futuro se ve favorable, pero de repente sientes que ya te estancaste un poco, aunque todo va bien, claro está, pero es algo que sientes, ya sea algo relacionado a tu persona y que quieres aprender más cosas, o bien es algo de tu negocio, que se puede mejorar pero estás tan sumergidx en la actividad que no logras ver cuál es el asunto. Bueno, pues ahí ya es una señal de que te haría bien platicar con alguien que te escuche, pero que también te comparta su experiencia, porque la mentoría de eso va, de platicar los hechos del pasado que han ayudado a algo, a descubrir nuevas formas de ver las cosas, de volver a inspirarte a través de las vivencias de esa otra persona.

Lo ideal o más recomendable es que sea alguien que para empezar tenga experiencia en el tema que tu manejas, aunque esto no siempre tiene que ser así y lo comentaremos en el próximo párrafo.

La idea de que sea alguien afín es porque obviamente será más puntual en la retroalimentación que te de, así como en el entendimiento de lo que necesitas o estás deseando hacer, pues ya vivió de cierta manera tu misma situación y te comentará concretamente sus recomendaciones. Esto es sumamente valioso pues te está disminuyendo la curva de aprendizaje que pudieras tener si tu pasaras por todo el proceso en solitario, te plantea sus valiosos consejos para que pases de X a Y sin tanto alboroto y con un éxito casi garantizado y pongo casi porque obviamente hay muchas variables y todo puede pasar, pero de que te ahorra tiempo, esfuerzo y dinero, te lo aseguro.

No siempre tiene que ser un mentor o mentora con el mismo tema que manejas, porque también es muy valioso escuchar la experiencia de profesionales en otro ramo, que han sobrellevado y resuelto diferentes problemáticas. Aquí lo importante es la experiencia, la carrera profesional más adelantada a la nuestra y obviamente los conocimientos que ello implica, por eso, es un recurso muy útil pedir mentoría a una persona fuera de tu contexto, te dará retro muy interesante, de eso no hay duda.

Puedes ser una persona con varios años en el negocio de lo que hagas y aun así encontrar mucha utilidad en un mentor o mentora;  siempre será productivo contar con otro par de ojos y oídos que vean y analicen lo que estamos pasando para que se haga la magia y fluyan las ideas y recomendaciones. Ni se diga si estás empezando a hacer negocios, con mucha más razón encontrarás el valor de tener mentores y mentoras que faciliten tu camino y abran nuevas oportunidades en tu mente con sus consejos.

Que no te de pena pedir ayuda, consejo o apoyo; muchas veces por cuestiones de orgullo, de querer mostrarnos fuertes y aptos, dejamos que las cosas avancen y nos lleguen al cuello porque no fuimos capaces de aceptar que todas las personas necesitamos ayuda. Y lo más genial, es que la gente en verdad quiere ayudar y no piensan menos de ti ni nada, al contrario, valoran tu coraje de levantar la mano cuando algo no marcha bien.

Así como pedir mentoría es de gran valor, darla también enriquece. Compartir conocimiento y experiencias nos hace reforzar lo que ya sabemos, así como beneficiar a la otra parte con información de primera mano que facilitará su vida. Todas las personas deberíamos pedir mentoría y dar mentoría, ya que siempre va a haber alguien con mucha más experiencia que nosotros, así como alguien que apenas empieza y necesita toda la ayuda posible.

Busca y acércate a personas que admires y pregúntales tal cual si pueden ser tus mentorxs, no pierdes nada y puedes ganar demasiado. Anímate y pon en tus pendientes esto, es una gran experiencia de vida, de humildad y de superación.